|
| |
2 febrero 1998
El nuevo Ballesteros se llama GarcíaDAVID DAVIESThe guardian/El mundo
Sergio García era un joven despreocupado de 16 años cuando, un viernes por la noche de 1996, se levantó de la mesa en un restaurante de Lythnam St Annes, se encaminó hasta donde estaba cenando Tom Lehman y le dijo: «Te veo muy seguro de ganar aquí. Creo que ha llegado el momento de que aspires a uno de los grandes». Según cuentan, a la mañana siguiente, Lehman salió del Royal Lythnam, consiguió una puntuación de 63, logró imponerse por seis golpes a Nick Faldo después de 54 hoyos y se impuso por tres golpes. Fue su primera gran victoria. Lehman dirigió unas amables palabras de agradecimiento y después se fue en busca de García, el español que le había pisado los talones durante las dos últimas vueltas, pero que en el último recorrido había fallado. Ambos habían intercambiado saludos, guiños, sonrisas, y los típicos pulgares en alto durante los 36 hoyos de la prueba, y ahora que todo había terminado, Lehman quería agradecérselo. García no se encontraba muy lejos y Lehman se aproximó a él con el trofeo en la mano, una jarra de color rosado. «Aquí lo tienes», dijo. «Cógelo. Sigue así y no tardarás mucho en conseguir uno igual». SIN RESPIRACION.- Al recordar esta escena, el golfista español cierra los ojos. «Apenas podía respirar», afirma. «Tenía las manos así» (mientras lo dice, las extiende haciéndolas temblar con violencia). Era la primera vez que sostenía entre sus manos el trofeo de un campeonato. Lehman y el resto de jugadores de elite están convencidos de que no será la última. «Sergio está dando el golpe», comenta Lehman. «Está convencido de que puede derrotar a cualquiera y puede que tenga razón». García ha sido un golfista prodigio en todas las categorías en las que ha competido, y eso incluye casi todas las que se conocen. Con comprensible orgullo, la Federación Española de Golf ha elaborado una lista con los éxitos acumulados hasta la fecha por este joven talento, con el detalle de todas sus victorias por grupos de edad, así como las obtenidas en competiciones abiertas. Todos juntos suman un total de 58 títulos para un chico que acaba de cumplir los 18 años. Se convirtió en el campeón de su club deportivo con tan sólo 12 años de edad; volvió a repetir la hazaña al año siguiente y dio el golpe en el Torneo Europeo de la PGA al lograr la victoria en el Abierto del Mediterráneo, con tan sólo 14 años. Con un año más ganó el Campeonato Europeo Amateur con cinco golpes y, con 16, se convirtió en el Campeón de España en todas las categorías, sub-16, sub-18 y sub-21. El año que cumplió los 17 fue inolvidable. Los dos primeros torneos en los que participó, ambos en España en la categoría de aficionados, ganó por 14 y 12 golpes, respectivamente. También se alzó con la victoria en el Campeonato Español Amateur por 10 golpes, en una prueba francesa celebrada en Hossegor, y ganó el Gran Premio de las Landas a pesar de que partía como favorito su compatriota y gran amigo, José María Olazábal. El subcampeón estaba uno bajo par, mientras que García estaba 20 bajo par. Realizó unas vueltas de 65, 68, 67, 64. En la última de ellas establecía un récord igualando los golpes conseguidos en el Club de Campo Mediterráneo (64) y Sotogrande (65). Como sostiene Lehman, García dio el golpe. AFICIONADO.- Pero sigue siendo un aficionado, con muchas posibilidades de defender durante mucho tiempo su título en el British Boys. Está convencido de que ha llegado el momento de dar el gran salto y de cambiarse el apodo de El Niño, con el que se le viene conociendo hasta ahora. Participa cada vez más en eventos profesionales, y el pasado mes de septiembre pasó el corte en el Trofeo Lancôme de París. «Siempre juego para ganar», afirma. «Siempre espero alzarme con la victoria. De esta forma, doy menos golpes de los que tendría que dar para conseguir pasar el corte». La mejor forma de comprobar lo que afirma es observando el juego que realizó en el PGA de España, el Open de Cataluña, a finales del año pasado, donde logró ganar por cinco golpes. En la prueba se dieron cita 132 profesionales, y entre los que logró derrotar este joven golfista estaban José Rivero y Manuel Piñero, antiguos jugadores de la Ryder Cup, así como Santiago Luna y Domingo Hostal, dos habituales del circuito de la PGA. Sus hazañas no han pasado inadvertidas en Estados Unidos. El presidente de la federación de golf de México le invitó a participar en el Abierto de Monterrey, que forma parte del Torneo Nike, el segundo circuito del Torneo de Estados Unidos. El golfista español de 18 años empezó con 66 y 67 golpes hasta hacerse con el liderazgo y convertirse en el primer jugador aficionado que logra una hazaña como ésta. Y eso le llenó de satisfacción: «No es normal que un jugador tan joven logre situarse entre los mejores en un torneo de esta categoría. No es algo usual, pero me siento muy a gusto entre ellos». Al final, pinchó: terminó con 75 y 72, para acabar ocho bajo par y en el puesto número 19. En el Masters de Turespaña celebrado en la localidad mallorquina de Santa Ponsa el mes pasado, estuvo a punto de quedarse fuera, pero hizo dos birdies en los últimos dos hoyos, lo que permitió seguir en la competición. En este sentido, se parece mucho a Ballesteros, al que llama «su segundo padre». Ningún jugador de golf se había esforzado tanto por pasar el corte como Ballesteros, que sabía que no podría jugar el domingo a no ser que siguiera en la competición. GRAN CAMPEON.- Ballesteros falló el corte en Santa Ponsa. Necesitaba un birdie en el último hoyo para quedarse en la competición, pero no lo consiguió. Después, en la rueda de prensa, afirmó: «Sergio es el próximo gran campeón español. Es muy hábil, muy inteligente y tiene una mente hecha para el golf: tiene todos los ingredientes para ser un campeón». El año pasado, a los 17 años, García participó y ganó torneos en las Islas Canarias, en Francia (dos veces), Irlanda, Eslovenia, Inglaterra, Escocia, Estados Unidos, y por supuesto, también en el resto de España. Tiene una media de golpes de 69,33, y el 91% de sus vueltas fue par o mejor. En la modalidad de matchplay su récord está en 15 victorias de 16. Viaja por el mundo gracias a su esforzado padre, un jugador profesional del Club de Campo Mediterráneo de Castellón, que paga lo que puede. El resto lo aporta la Federación Española y su hermano mayor, José Marquina, que tiene negocios en Miami. Se espera que pase a la categoría profesional a finales de 1999, ya que tiene la intención de ir a la escuela del Circuito de la PGA, conseguir su Tarjeta y jugar los primeros años del siglo XXI en Europa.
García afirma: «Creo que tienes que estar muy seguro de ti mismo. No tienes que ir por ahí diciendo a la gente "te puedo ganar por cinco golpes". Pero tienes que tener confianza en tu talento». Es evidente que García está completamente seguro del suyo.
OTROS ARTICULOS
|